jueves, julio 13, 2006

I

Y las ganas de escribir, de verte, de reír, llorar, cantar… estar con Dios.

Te recuerdo en silencio, nadie mas lo sabe; con ese silencio que tiene la soledad de estar acompañado, con ese recuerdo que me lleva a sonreír, sentir… estar ahí.

Tu no me miras, no recuerdas las orugas pedazos de cielo que corren como yo me cansé de correr; corren tras un sueño, tras otra estrella, se fugan, se fugan, la luna solo ríe, ella sólo refleja a Dios, llueve amor, canta sueños y llora porque ama sin esperanza, sin suerte.