Y al final, siempre al final, a veces no sé que sea más fácil, y sólo elijo lo que considero mejor, pero realmente no cuenta cuando estoy en busca y estoy caminando y sólo quiero algo... ya no sé que quiero, quiero vivir, ser lava que quema, ser luz, alguien que ama comprometido con la vida; pero no sé que hacer y sólo escribo, solo escribo.
Escribir así siempre fue la opción, y vivir confundido buscando un sendero que no existe y tal vez si te vas no pase nada, tal vez si te vas la luna no caiga y las estrellas puedan volver a brillar, pero nada está seguro, nada está seguro y a veces llorar no es suficiente, y yo sólo sé que solo estoy; caminando, intentando luchar.
No es para ti y no es para nadie, y ya solo caminaré y sólo haré que lo que me toca hacer. Tú no estas aquí y la luna apagándose está, y aún así el mundo gira y el mundo vive.
Nunca es una carta, o un escrito o un algo más que hablé de ti.
A veces escribo, a veces la mente no comprende y... aquí estoy, confundido, sólo… solo y triste pero con un corazón que late por vida, por amor, amor y hay tanto que el mundo puede dar y tanto que mover en las personas aún, para llegar a ser una humanidad con amor.
Escribo, casi las tres y aquí estoy pensando en el amor, aquí estoy escribiendo porque lo necesito y no quiero pensar que terminó cuando nunca comenzó y no quiero y todo se basa en querer, el querer nunca fue tan fuerte; porque quiero con pasión, quiero compasión. Y acá está el mundo girando y yo sin poderlo detener para decirle que aún existe el amor, para decirles la verdad; para ... amar con ellos