sábado, julio 15, 2006

II



Resbalan en mis alas tus caderas, el alma y el corazón que dispara, un jalón y una caricia más, más estrellas, la luna y los duendes danzando, tal vez algún día lo olvides y la humedad se vaya y no permanezcas junto a mi, y aquí estoy a mi manera y no hay montaña alta, no hay olvido que valga la pena, hoy no hay miedo, hoy estás aquí y brillo con el polvo de estrella que robé alguna vez a la vida; y las perlas y me ven y te sé y me duele como duele cada latido que te llevaste, duele como besas, la caricia que quema, la taquicardia que no puedo parar, me dueles.

Tu cinismo de brillar junto a mí para caminar juntos en el vuelo de tus caderas atándome cuando mis alas conocen el lugar y sabes que es aquí no hay mas, estoy vivo, no hay mas.